
Para empezar, es importante mencionar que existen entidades que se dedican a generar informes de los diferentes créditos que hemos tenido, sus montos, plazos y un reporte de cómo hemos pagado; a partir de esa información se genera una calificación que podrá, o no, permitirnos acceder a diferentes productos de crédito.
Entonces, no es malo “estar en el buró” y al contrario, si no estamos ahí quiere decir que no estamos generando historial y por lo tanto es más complicado que las instituciones financieras confíen en nosotros para otorgarnos un préstamo, por lo tanto la opción ideal es tener un historial crediticio, pero no cualquier historial sino uno sólido y que represente buenas referencias ante las entidades, no solo para que nos aprueben un financiamiento, sino para que además sea un contrato con buenas condiciones en términos de monto otorgado, plazo, tasa de interés, etc.
Ahora, para generar un buen historial crediticio es importante seguir las siguientes recomendaciones en nuestro comportamiento financiero:
1. Pagar siempre de forma puntual y total los montos a los que nos comprometemos en el contrato; si en algún momento existen complicaciones para cumplir, es importante regularizarse lo antes posible, o en su caso, verificar la posibilidad de una reestructura del crédito, pero no dejar de pagar pues esto podría incluso traer problemas legales.
2. Mantener nuestro nivel de deuda acorde a nuestra capacidad de pago; es decir, no deber más allá de lo que nuestros ingresos nos permitan, para no correr el riesgo de incumplir o atrasarnos con los pagos.


3. Solicitar diferentes productos crediticios acorde a nuestras distintas necesidades en el paso del tiempo: Las instituciones ofrecen diferentes productos que podemos aprovechar dependiendo del uso que queramos darle, si nuestro historial tiene variedad de productos pagados o liquidados en tiempo, estamos demostrando que podemos administrar diferentes tipos de deuda.
4. Tener siempre un plan financiero en el que administremos nuestros ingresos para cubrir nuestros gastos fijos, los pagos de créditos y también ahorrar, así como no confiarnos de ingresos variables y contemplar siempre tener un fondo de emergencia que nos permita cubrir gastos extraordinarios sin descuidar nuestros pagos.
No debemos tener miedo de solicitar un crédito ni de incrementar nuestro historial crediticio para ayudarnos a crecer financieramente, expandir nuestros negocios o para materializar nuestras metas; no es malo solicitar préstamos y el manejar correctamente cada uno de nuestros créditos, y por lo tanto nuestro historial, nos puede ayudar a conseguir financiamiento con excelentes condiciones.





